Dentro de la renta fija, creemos que el segmento de crédito «crossover» es una de las estrategias más prometedoras para los inversores orientados a las rentas. Se trata de bonos que están a caballo entre la calificación más baja de grado de inversión (BBB) y la calificación más alta de alto rendimiento (BB). La historia nos dice que una combinación de estos bonos puede proporcionar los mejores resultados ajustados al riesgo, lo que los convierte en el mejor lugar del mercado crediticio mundial, recordando siempre, por supuesto, que el pasado no debe considerarse una garantía del rendimiento futuro.
Renta fija: más atractiva para los inversores que buscan rentas
Después de varios años de letargo, los tipos de interés y los rendimientos han vuelto a niveles normales, lo que aumenta el atractivo de los activos de renta fija. Los diferenciales de crédito siguen siendo un poco elevados, pero el aumento de los rendimientos de los bonos puede proporcionar un valioso colchón frente a posibles riesgos a la baja. Además, los bonos corporativos ofrecen actualmente un buen valor en comparación con la renta variable y el efectivo. Por ejemplo, el rendimiento actual del índice global IG del 4,5% [1] está muy por encima del rendimiento de los beneficios del S&P 500 del 3,4% [2] y del rendimiento del 4,3% [3] disponible en efectivo.Después de varios años de letargo, los tipos de interés y los rendimientos han vuelto a niveles normales, lo que aumenta el atractivo de los activos de renta fija. Los diferenciales de crédito siguen siendo un poco elevados, pero el aumento de los rendimientos de los bonos puede proporcionar un valioso colchón frente a posibles riesgos a la baja. Además, los bonos corporativos ofrecen actualmente un buen valor en comparación con la renta variable y el efectivo. Por ejemplo, el rendimiento actual del índice global IG del 4,5% [1] está muy por encima del rendimiento de los beneficios del S&P 500 del 3,4% [2] y del rendimiento del 4,3% [3] disponible en efectivo.
Centrándonos en el “sweet spot" del crédito
Nos parece especialmente interesante centrarnos en los bonos corporativos con calificación BBB y BB. Este segmento ha ofrecido algunos de los mejores rendimientos ajustados al riesgo de los mercados de crédito globales.
En los últimos 25 años, una asignación 50/50 a bonos globales con grado de inversión con calificación BBB y a bonos globales de alto rendimiento con calificación BB ha proporcionado rendimientos similares a los bonos globales de alto rendimiento, pero con niveles de riesgo más cercanos a los bonos globales con grado de inversión. Actualmente, una asignación 50/50 proporcionaría un rendimiento cubierto en dólares estadounidenses de alrededor del 5,8%, lo que se sitúa en un nivel favorable en comparación con el rendimiento en efectivo en dólares estadounidenses del 4,3% [4].
Chart 1: A 50/50 allocation* gives high yield-like returns…
Chart 2: …but with much lower risk
Fuente: Índices ICE BofA, basados en los rendimientos mensuales del índice con cobertura en dólares estadounidenses para un periodo de 25 años hasta finales de 2024. * Nota: «Asignación 50/50» se refiere a una asignación del 50% a bonos BBB, junto con una asignación del 50% a bonos BB.
¿Qué explica el “sweet spot”?
En resumen: ineficiencias estructurales. La demarcación entre los mercados de bonos corporativos con grado de inversión y de alto rendimiento es en cierto modo artificial y arbitraria. Alrededor de esta línea divisoria, a menudo habrá ineficiencias y casos en los que los bonos corporativos se clasifican incorrectamente en relación con la evolución de sus fundamentales.
Un amplio y fértil coto de caza para la generación de rendimientos y retornos
El “sweet spot” del crédito también debería resultar atractivo para los inversores activos gracias a la eventualidad de que se produzcan valoraciones erróneas a nivel de cada valor. El tamaño y la diversidad del conjunto de oportunidades, con más de 2.300 emisores en los mercados de EE.UU., paneuropeos, asiáticos y emergentes, respaldan las oportunidades de generación de rendimiento y rentabilidad. Aquí también se incluyen bonos subordinados financieros y no financieros (es decir, deuda híbrida corporativa), que pueden proporcionar un valor táctico importante en diferentes momentos del ciclo económico.
Los inversores activos en renta fija que puedan detectar los precios erróneos y/o predecir las transiciones de rating pueden obtener potencialmente una prima de rentabilidad adicional significativa.
El hogar de los bonos que han vivido cambios de rating
Y luego están las “raising stars” “y los “fallen angels”. Las primeras son bonos de empresas calificadas actualmente como high yield, pero cuyos fundamentales crediticios están progresando hacia el nivel del grado de inversión. Los segundos son bonos calificados como grado de inversión IG que han caído a la categoría BB (alto rendimiento). Ambos contribuyen al fuerte rendimiento superior ajustado al riesgo de la categoría de calificación BB.
En el caso de los “fallen angels”, la reacción negativa inicial del mercado a la rebaja de la calificación podría ser excesiva, lo que crearía una oportunidad de compra. Además, las empresas emisoras se ven incentivadas a reducir los costes de financiación volviendo a la categoría de grado de inversión. Esto puede dar lugar a reestructuraciones de la deuda o a mejoras operativas que mejoren los resultados de la empresa. Mientras tanto, las “raising stars” conservan su alto rendimiento a medida que mejora su salud financiera crediticia, ofreciendo mejores rendimientos ajustados al riesgo. El mercado también suele reaccionar positivamente a las posteriores mejoras crediticias.
Conclusiones
El aumento de los rendimientos ha reforzado el atractivo de la renta fija. Dentro del crédito corporativo mundial, nos inclinamos por el segmento mixto de bonos con calificación BBB y BB. Creemos que un enfoque cuidadoso y activo dentro de este amplio y diverso conjunto de oportunidades puede proporcionar potencialmente ingresos y rendimientos más cercanos al alto rendimiento, pero con un riesgo similar al grado de inversión. Por eso creemos que ha llegado el momento de plantearse invertir en el “sweet spot” del crédito mundial.
- Bloomberg para bonos con grado de inversión (Bloomberg Global Aggregate Index), a 28 de febrero de 2025
- <p></p>S&P 500 Earnings Yield Charts, Datos (<a href="www.gurufocus.com" title="www.gurufocus.com">www.gurufocus.com</a>), a 28 de febrero de 2025<p></p>
- <p>US Money Market Treasury Yield, a 28 de febrero de 2025</p><p></p>
- <p>US Money Market Treasury Yield, a 28 de febrero de 2025</p><p></p>